Montañas reveladas en La Casa de la Montaña

Desde principios de julio y hasta finales de este mes podemos ver en La Casa de la Montaña (Avda. Francia 34) la insólita exposición fotográfica de Beatriz Aísa. Estuvimos con Beatriz hablando de su exposición y de la fotografía estenopleica. Agradecemos su buena disposición para realizar esta pequeña entrevista.



Ateneo Jaqués: El pasado 10 de julio se inauguró tu exposición Montañas reveladas en La Casa de la Montaña (Avda. Francia 34) ¿Cómo fue el acto? 

Beatriz Aísa: Aprovechando la inauguración, Inés, de La Casa de la Montaña, me propuso dar una charla sobre fotografía estenopeica para explicar en qué consiste. Presenté un breve recorrido por la historia de la fotografía estenopeica, desde los orígenes de la cámara oscura, las cajas mágicas del mago Merlín, el uso dado por los pintores del Renacimiento, hasta el trabajo de algunos autores actuales que utilizan esta técnica como medio de expresión. Creo que no perdimos a ninguno de los asistentes por el camino!
Cartel de exposición

A.J: Montañas reveladas muestra una serie de imágenes muy especiales, rincones de montaña fotografiados de una manera insólita. Explícanos para aquellos que no somos expertos en fotografía en qué consiste la fotografía estenopeica.

B.A: En realidad es la base de la fotografía, que se basa en el sistema de la cámara oscura y en el comportamiento físico de la luz. En un espacio estanco a la luz dejamos sólo un pequeño orificio abierto (el estenopo, cuyo nombre viene del griego y quiere decir “agujero estrecho”). Los haces de luz cruzan este agujero entrando en la cámara oscura y forman la imagen en su interior. Si colocamos un material fotosensible en el interior de nuestra caja, como puede ser el papel fotográfico, podemos “capturar” la imagen. Dada la simpleza del sistema, es posible, entre otras cosas, construir uno mismo la cámara acorde con las propias necesidades con cualquier material. El único límite es la imaginación.

A.J: He escuchado que sueles emplear incluso latas de refrecos  para esta técnica. Pero, sin duda, tendrás algún recipiente favorito para utilizar durante el proceso. ¿Cuál es?

B.A: Las latas de refrescos, al igual que cualquier otro recipiente, se pueden usar como cámara oscura. Para esta exposición he tomado las fotografías con la primera lata con la que empecé cuando aprendí la técnica en Buenos Aires, que es cuadrada. Es un tamaño más práctico para el campo y me gusta la proporción de las panorámicas que obtengo con ella. También he construido mis propias cámaras para negativos de 35mm (los carretes más comunes que usábamos antes del digital).
Beatriz Aísa presentando su exposición. Fotografía del blog Viaje al pirineo donde también podéis leer otra entrevista ala fotógrafa

A.J: La exposición recoge solo fotografías en blanco y negro. ¿Es la expresión adecuada para esta técnica?

B.A: Es la más frecuente, pero también se puede trabajar con negativo color con resultados impresionantes. En blanco y negro, al poder revelar uno mismo, hay además hay un mayor control de todo el proceso.

A.J: ¿Sueles tardar mucho en hacer cada fotografía?


B.A: Con la estenopeica cultivamos la paciencia y prestamos más atención a nuestro entorno. Es una imagen única, lo que nos obliga a pararnos y mirar más detenidamente qué fragmento de la realidad queremos captar. Cuando llego a un lugar primero observo desde dónde obtendré la mejor vista, de dónde viene el sol, si hay sombras, etc. Al carecer de visor hay que imaginar el encuadre, también hay que buscar una buena roca sobre la que apoyar la cámara o improvisar un trípode para evitar movimientos durante la toma. Luego calculo el tiempo de exposición, que con la cámara que he utilizado varía entre 15” y varios minutos según la luz que haya en el ambiente. Y espero. Es una especie de ritual. De todas maneras el resultado final siempre está en el ojo, en “manos”, de la cámara.

A.J: ¿En qué medida es importante el tiempo de exposición?
B.A: En fotografía estenopeica el tiempo de exposición es determinante para hacer llegar la cantidad de luz necesaria al interior de la cámara para que se forme la imagen, ya que no podemos variar la apertura del diafragma (nuestro estenopo) ni la sensibilidad del material fotosensible (la del papel), las otras variables con las que podemos jugar en fotografía con ópticas. Al ser necesarios tiempos mucho más largos las imágenes tienen una atmósfera especial, y podemos captar espacios de tiempo que nuestro ojo no registra.
A.J:  ¿Siempre el resultado de la imagen es como el que vemos en esta exposición, como de “ojo de pez”, una imagen ovalada?

B.A:  El resultado depende de nuestra cámara y, sobre todo, de cómo coloquemos el papel en su interior. Estas son panorámicas porque el papel está curvado, obteniendo un ángulo de visión de casi 180º, si hubiera colocado el papel sólo en el fondo de la lata habría resultado una imagen más cercana al campo de visión de nuestro ojo (unos 45º). Sin embargo, la imagen no se deforma como en un ojo de pez, que curva el horizonte, simplemente modifica la perspectiva y el tamaño de las cosas. Esto no sería posible con una cámara convencional.
A.J:  ¿Qué rincones del Pirineo componen esta exposición?
B.A: Es una serie de 11 fotografías, principalmente de ibones y paisajes de la Jacetania y Alto Gállego (Valle del Tena), y algunas de la zona de los lacs d’Ayous en Francia. 
A.J: ¿Cuál es tu rincón del Pirineo preferido?

B.A: Llevo algo más de un año viviendo aquí y cada vez que salgo al monte descubro nuevos rincones sorprendentes. Es cierto que tengo debilidad por los bosques, son lugares mágicos, especialmente los hayedos, en todas las estaciones del año hay una luz especial.
A.J:  ¿Y cuál es tu fotografía preferida en toda la exposición?
B.A: Es difícil elegir una. La de la Gave de Bious, con el Pic du Midi d’Ossau al fondo, me gusta especialmente, por la profundidad que tiene. Además me recuerda estéticamente a las fotografías que tomaban los pirineístas, un tema que me apasiona, como fotógrafa y geógrafa.
A.J:   ¿Hasta cuándo podemos visitar esta muestra en La casa de la montaña?

B.A: La muestra estará hasta final de agosto, así que quedan pocos días. A los que no hayan ido aún, les invito a ir a verla y pasar un buen rato en La Casa de la Montaña, que es además un espacio maravilloso. Para los que no puedan, habrá nuevas oportunidades para ver las fotos. Es probable que las exponga en el Encuentro de Creaciones, en septiembre aquí en Jaca.




Si quieren disfrutar de las fotografías de Beatriz Aísa no tienen más que acercarse a La Casa de la Montaña (Avda. Francia, 34), bar-restaurante y centro de ocio y cultura que, poco a poco, se va convirtiendo en referente en la ciudad de Jaca para todo aquel que ama la montaña y la cultura. La Casa de la Montaña , que va en camino de su segundo año de vida, cuenta con más de 200 libros en su biblioteca (que sigue creciendo, ya que todas las propinas van destinadas a engrosarla). Realizan habitualmente exposiciones de pintura y de fotografía. Además, también podemos disfrutar de una exposición permanente con materiales de esquí y escalada utilizado antiguamente por la Guardia Civil de rescates. Y como no podía ser d eotra manera, también aquí encontraremos material últil para los amantes de la montaña como guías, planos, libros técnicos, croquis de escalada, alpinismo, senderismo, esquí, raquetas, micología, flora, fauna... En fin, La Casa de la Montaña, es un lugar de parada obligatoria si pasas por Jaca. 


Por otro lado, incluido en el programa de la Semana Cultural de Jasa, mañana ofrecerá uun concierto Kike Ubieto que no os podéis perder. Será a las 20,00 en la Plaza Mayor. Dejamos aquí un aperitivo con su bossa-nova Mar de amar, en un concierto que ofreció en el Dublin Road de Jaca, aunque la calidad del sonido de la grabación no es muy buena


Y también mañana, dentro de la semana cultural, la Chacartonera llega a Jasa (Desde las diez de la mañana, taller, exposición, venta y taller de la editorial artesanal Chacartonera) Presentación del sello del Ateneo Jaqués en plena semana cultural de Jasa.

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