Los sonidos del invierno en Jaca

El Orfeón Jacetano y el Coro Santa Eulalia en la Catedral de San Pedro de Jaca el pasado martes 30 de diciembre
Ahora que ya vamos terminando estos días festivos de invierno, queríamos aprovechar para rescatar algunos de los sonidos que hemos podido disfrutar por Jaca en estos días. El pasado 30 de diciembre martes, el Orfeón Jacetano y el Coro Sta. Eulalia ofreció un concierto de navidad en la Catedral de San Pedro de Jaca acompañados por la pianista Lara Torres y por Amalia Villacampa

Durante el recital pudimos disfrutar villancicos tradicionales, como populares o música sacra. Comenzó el concierto con el inolvidable tema compuesto por Irving Berlin, White Christmas, canción eternamente ligada a la navidad que el crooner norteamericano Bing Crosby inmortalizó y consagró como la más vendida de todos los tiempos hasta que llegara el single Candle in the wind, dedicado por Elton John a Lady Di. Continuó el recital con Tollite Hostias (Ch Saint Säens), O magnum mysterium (Morten Lauridsen), Carol of the bells (Patrick Liebergen), Cantique de Noël (Adolphe C. Adam), Ator-Ator (Jesús Guridi), O Nata lux (Morten Lauridsen), Christmas lullaby (John Rutter), Aurtxoa seaskan (Gabriel Olaizola), Hark! The herald angels sing (Félix Mendelssohn) para terminar con otro de los más clásicos sonidos de invierno, Silent night (John Rutter). Fuera de programa ofrecieron un tema más, el tradicional Adeste fideles que, según parece, tiene su orígen en la Catedral de Winchester (Londres) aunque su autoría no está definida y existen dudas entre las que se barajan los nombres de Francis Wade, John Reading (organista de la catedral) o Juan IV de Portugal. Al llegar Adeste fideles, los músicos invitaron a la participación del público que se animó a acompañar la conocida letra de este villancico del siglo XVIII
Agradecemos al Orfeón Jacetano, al coro Sta. Eulalia y a Lara Torres y Amalia Villacampa (pianistas) el espectáculo ofrecido. Una hora de deleite para cualquier melómano, un concierto elegante, unas voces impecables y unos arreglos musicales de gran belleza. En definitiva, el sonido del invierno, el pasado martes en la Catedral de San Pedro de Jaca, fue cálido y acogedor gracias al buen trabajo de los músicos y de la directora del Orfeón Jacetano y socio del Ateneo Jaqués Celia Casas, a quien agradecemos especialmente el recital. Para terminar esta entrada y hacer llegar a los lectores una pizca de la música que pudimos escuchar veremos el villancico que cerró la actuación: Adeste fideles.

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