Emilio Majuelo: una mirada a la Historia y a la libertad en Jaca

El pasado 14 de mayo, el profesor Emilio Majuelo en la Ciudadela de Jaca posa con su libro: La generación del sacfrificio: Ricardo Zabalza (1898-1940)

El pasado mes de mayo, dentro del ciclo de conferencias y memoria histórica del Ateneo Jaqués, recibimos la visita del profesor Emilio Majuelo Gil, Doctor en Historia Contemporánea que ejerce actualmente su labor docente en la Universidad Pública de Navarra, quien ofreció una interesante conferencia sobre la familia Zabalza Elorga, que habitó en los años treinta la ciudad de Jaca e influyó de manera notable en la vida cultural, social y científica de aquella sociedad jaquesa de la Segunda República. En el siguiente artículo porponemos un breve repaso, unas pinceladas, sobre los tres hermanos Zabalza que más trascendencia tuvieron en nuestro territorio: Ricardo, Javier y Alfonso

La conferencia de Emilio Majuelo (en el centro de la mesa) se realizó en el Salón de Actos del Casino Unión Jaquesa, edificio donde, precisamente en 1931, Ricardo Zabalza Elorga, con otros compañeros jaqueses, fundaron el Ateneo Popular de Jaca. Al acto asistió el escritor Esteban Gómez, parte del Círculo Republicano de Jaca (que cedieron la bandera que aparece en la fotografía) y algunas de las fuerzas políticas del momento.


Ricardo Zabalza Elorga (1898-1940)

Ricardo Zabalza y su esposa Obdulia Bermejo
Fue el mayor y más longevo de los tres hermanos a los que dedicamos este artículo y en definitiva, al que Emilio Majuelo dedica especialmente su libro, identificándolo como el mayor representante de esa "Generación del sacrificio". Este hombre brillante nació en Erratzu, realizó magisterio pero antes de terminar sus estudios, emigró con quince años a Argentina, donde en cuestión de unos pocos meses rompió con el pasado de una familia profundamente católica y entró en contacto directo con las doctrinas proletarias. Allí actuó como maestro vocacional y como dirigente sindical de empleados. Durante el mandato de Hipólito Irigoyen conoce el anarquismo y el socialismo y forma parte de los movimientos sociales, culturales, cooperativos, gremiales, que bullen por todo el país, asistiendo a la formación de ateneos y asociaciones culturales para los trabajadores y escribiendo artículos en periódicos y varias revistas. Ricardo deja Argentina dieciséis años después, a la edad de 32 y vuelve a España, en teoría, durante unos meses, aunque ya nunca más regresó al país austral. Es en este primer periodo de regreso a España cuando Ricardo Zabalza recala en Jaca. Eso sí, en primer lugar, visita en Madrid a sus hermanos odontólogos José y Javier, donde habían montado una clínica. Y debido al debilitado estado de salud de Javier, deben trasladarse a un lugar próspero, donde el aire sea puro y existan condiciones de vida apropiadas. Los Zabalza eligen Jaca. Javier y José logran abrir una nueva clínica odontológica, esta vez en nuestra localidad, auspiciados por Ricardo que entrega para tal fin las diez mil pesetas con las que regresaba de América. Es el año 1929 y llegamos a un periodo en el que perdemos la pista de Ricardo Zabalza. Algunos creen que aprovechó este tiempo para viajar a Rusia pero no existe certeza sobre esto. Lo cierto es que la primera vez que Ricardo se deja ver por Jaca, es con motivo del sepelio de Antonio Ara Casaus, uno de los fundadores de la agrupación socialista en Jaca. Según palabras propias de Ricardo, cuando llega a nuestra ciudad "medio pueblo está en la cárcel". Efectivamente, había fracasado la sublevación de Galán y García Hernández. Pero el 12 de abril se proclama definitivamente la Segunda República y Ricardo Zabalza, ya adscrito al Partido Socialista de Jaca, es uno de los abanderados que izan la bandera desde la casa consistorial. Además, durante las celebraciones que con júbilo recibieron la República en Jaca, Ricardo ejerce de orador con una intervención muy recordada, precisamente, en el Casino Unión Jaquesa. Por su facilidad de palabra y su capacidad como comunicador, llegó a ganarse en Jaca el sobrenombre de "El predicador".
Ricardo Zabalza, iza la bandera en el Ayuntamiento de Jaca
Ricardo con la bandera republicana, rodeada de una muchedumbre
En mayo de 1931 Ricardo Zabalza, junto a Julián Borderas, José Izuel, Laureano Gracia y Matías Ferrer, funda el Ateneo Popular de Jaca, acto que también se llevó a cabo en el Casino Unión Jaquesa y ocupa el cargo de Secretario. Al frente pues del Ateneo su actividad se centra en organizar conferencias culturales y sociales, debates sobre idearios de izquierdas; proponer la implantación de nuevos servicios en la ciudad, planes de mejora en higiene y alcantarillado. También se organizaron tertulias literarias en el Café Ícaro (situado en calle Mayor, hoy desaparecido) y encuentros entre autores que, en la mayoría de las ocasions, derivaban de la literatura a la política. Como vemos, Ricardo Zabalza desempeñó una importante labor social y cultural en Jaca y fue recordado por su faceta como orador, e incluso valorado y respetado por aquellos que se encontraban más cercanos a la ideología de la derecha, como Juan Lacasa Lacasa. Reclamado por el PSOE de Navarra, Ricardo abandona Jaca. Su militancia, a partir de aquel momento, es muy dinámica. Manteniendo sus principios intactos, así como los ideales republicanos y socialistas, una vez desatado el conflicto, lucha por la libertad agraria y los derechos de los trabajadores. Fue miembro de la comisión ejecutiva de UGT, PSOE y de la Federación de Trabajadores de la Tierra. Ejerció como diputado socialista por Badajoz, fue el brazo derecho de Largo Caballero y gobernador civil en Valencia. Terminó apresado por defender sus ideas, su libertad y los derechos humanos con la palabra como única arma. Fue ejecutado en Madrid un 24 de febrero de 1940 y en sus últimas epístolas escritas desde la celda, esperando el fatal momento, sin rastro de rencor en sus palabras, podemos comprobar la clase de ser humano brillante que fue.  (Para más información leer el libro de Emilio Majuelo "La generación del sacrificio: Ricardo Zabalza 1898-1940" Txalaparta 2008)

Carnet de Ricardo Zabalza como diputado socialista por Badajoz. Imagen cedida por Esteban Gómez.
Javier Zabalza Elorga (1903-1936)

Javier Zabalza, entre muchas otras cosas, fue aficionado a los rally. Fotografía cedida por Esteban Gómez
Javier Zabalza Elorga llegó a Jaca con su hermano José por cuestiones de salud. El clima de nuestra localidad favorecía a contrarestar los efectos de un problema hepático que arrastraba hacía años. Una vez instalado, abrió su clínica odontológica en el actual Paseo Constitución (antes Paseo Fermín Galán), donde actualmente se encuentra Casa Bielsa y además, ejerció como médico ambulante por los pueblos de la provincia. También, a las pocas semanas de su llegada, se manifestó socialmente afin al ideal republicano, publicando artículos y asistiendo a reuniones en el ya mencionado anteriormente Café Ícaro. Se hizo miembro del Socorro Rojo Internacional y apoyó con sus ideas la sublevación de Galán y García Hernández, razón por la que fue encarcelado. Al llegar la Segunda República, Javier, liberado, se reunió con su hermano Ricardo y celebraron la llegada de la República en el Casino Unión Jaquesa. De vuelta a su labor como odontólogo y una vez habiendo pasado la nefasta experiencia carcelaria, dedicó su vida a otro campo que le apasionaba: la ciencia. Junto a otro jaqués, Venancio Domínguez, se asoció a la Unión de Radioaficionados españoles y será protagonista en 1933 de un suceso extraordinario del que se hizo eco la revista Blanco y Negro. Con un aparato que Javier mismo construyó de materiales reutilizados logró captar, a 900 kilómetros de distancia, la señal televisiva de la BBC de Londres, por primera vez en España, desde su domicilio en Jaca. Los propios británicos no dieron crédito a tal hazaña.
Javier Zabalza con su aparato captador de imagenes de la BBC, en su domicilio. Como curiosidad, a sus espaldas y colgada en la pared, vemos una marina pintada al óleo por el propio Javier, otra de sus pasiones: la pintura. Fotografía cedida por Esteban Gómez.
Otra de sus aficiones fue el deporte. Practicaba esquí de fondo, rally y fue socio fundador del Club Aéreo de Jaca, junto a Esteban Bandrés o Antonio Beltrán, "el Esquinazau", realizando las primeras pruebas de vuelo sin motor, en los llanos de Banaguás. Como vemos, la personalidad de Javier Zabalza era extraordinaria. Nada le era ajeno y todo le interesaba. Fue un hombre de altos ideales como su hermano Ricardo, y un ser humano brillante que, al encontrarse enfermo, parecía precisamente por ello, querer abarcar más vida con sus numerosas actividades. Pero, como una sombra, llegó el estallido de la guerra civil y la represión fascista fue particularmente sangrienta en Jaca, donde la sed de venganza parecía no tener fin. Javier Zabalza se encontraba entonces en casa de sus padres, en Burgui. Se disponía a marchar hacia París donde contraería matrimonio con su novia francesa Jacqueline Langlois. El Golpe de Estado fascista del 18 y 19 de julio de 1936 tuvo como resultado en Jaca numerosos muertos y la elaboración de una lista fatal con nombres señalados de aquellos que apoyaron la causa republicana. En la lista se encontraba el nombre de Javier Zabalza Elorga, por estar inscrito en el Socorro Rojo Internacional y al parecer, por apoyar a Fermín Galán en la sublevación del 12 de diciembre. Tres hombres partieron desde Jaca hacia el valle del Roncal en su búsqueda: Francisco Dumas Sichart, Benigno Fanlo Cayuela y el exlegionario de Casa Gila de Sigüés, apellidado Ansó. Los hechos no están confirmados pero, al parecer, Javier Zabalza no esperaba represalias de ningún tipo y por eso se encontraba tranquilamente en casa de sus padres, haciendo las maletas para partir a Francia, cuando los tres falangistas que habían partido de Jaca, lo encontraron. Lo engrilletaron y lo llevaron en automóvil de regreso a Jaca. En la escena que vamos a relatar a continuación, solo podemos asegurar la presencia de Francisco Dumas, confirmada por el conductor Longás, que regresaba a Jaca de un viaje y observó su rostro junto al de Javier Zabalza. En las cercanías de Escó, instaron a Javier a bajar del vehículo. Lo amarraron a un árbol. Le arrancaron las uñas, los dientes; le dispararon seis veces en cada pierna y acto seguido, después de tan cruel tortura, lo ejecutaron de un tiro en la cabeza, dejando su cuerpo medio enterrado en el campo, en la cuneta de la carretera. Junto a su cadáver se halló también el de un niño, todavía hoy sin identificar. Así acabó la vida de un hombre cuyo único mal fue expresar libremente sus ideas. Lázaro Zabalza, su padre (también médico), escuchó unos gritos en Burgui que decían "¡Han matado al hijo del médico!" Cuando recogió el cadáver de Javier, apenas pudo reconocerlo. Su cuerpo descansa hoy en el Cementerio Municipal de Jaca. (Para más información, acudir a "El eco de las descargas" de Esteban C. Gómez y "La generación del sacrificio: Ricardo Zabalza 1898-1940" de Emilio Majuelo)

Alfonso Zabalza Elorga (1909-1932)

El tercero y más joven de los hermanos Zabalza llegó a Jaca en 1931 y ejercía también como odontólogo en la clínica de su hermano. Disfrutaba de la vida social que sus hermanos le ofrecían y pudo realizar la mayor de sus pasiones, el vuelo sin motor, en el recién fundado Club Aéreo de Jaca. Lamentablemente, el 22 de mayo de 1932, en una de las pruebas aéreas realizadas en los llanos de Banaguás, cayó de una terrible altura empujado por el viento. Murió cuatro horas más tarde en el domicilio de los Zabalza a la edad de veintitrés. Hoy, su tumba en el Cementerio Municipal de Jaca, lo recuerda como "Primer español que entegó su vida a la ciencia del vuelo sin motor". Al fin y al cabo fue el único de los tres hermanos que no murió a manos de la represión fascista. (Para más información acudir a "El vuelo sin motor en Jaca y Santa Cilia" de Pedro Juanín y una vez más, la ya señalada "La generación del Sacrificio: Ricardo Zabalza 1898-1940" de Emilio Majuelo.

Otra instantanea de la conferencia ofrecida el 14 de mayo por Emilio Majuelo en Casino Unión Jaquesa.
Sirva este artículo para mantener viva la memoria de los Zabalza y para recordar con alegría la visita del profesor Emilio Majuelo en otro acto de Ateneo Jaqués comprometido con la memoria histórica. Este texto es complementario del publicado en El Pirineo Aragonés el pasado 19 de junio. Desde Ateneo Jaqués deseamos a todos los jaqueses y jacetanos felices fiestas de Jaca. Nos vemos a la vuelta.

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