Homenaje a Luis Buñuel



Regresa el Cine Club del Ateneo Jaqués este viernes 19 de febrero y lo hace, por todo lo alto, para homenajear a Luis Buñuel en el centésimo décimo sexto aniversario de su nacimiento. El acto se celebrará a las 20 horas en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Jaca (C/ Levante, 4) y girará entorno al cineasta calandino y a su película "Viridiana" que será comentada por el cantautor y escritor Joaquín Carbonell y por el escritor y crítico de cine Alfredo Moreno



Injustamente ninguneado en su propia tierra durante mucho tiempo, Luis Buñuel es el aragonés más universal junto a Francisco de Goya y el cineasta español más valorado internacionalmente siendo considerado de importancia decisiva y de originalidad única, para la historia del cine. Nacido en 1900 en Calanda (Teruel) a los tres años se trasladó con su familia a Zaragoza, donde cursó estudios de primaria y secundaria (primero, en Corazonistas y posteriormente en Jesuitas del que será expulsado a los quince años) y donde, por primera vez, entró en contacto con el cine, parece ser, que en la zaragozana sala Coyne y posteriormente en el Nuevo Metensmograf Cinematógrafo Farrusini del barcelonés establecido en Zaragoza Enric Farrús, como el director aragonés recuerda en su autobiografía Mi ultimo suspiro. 

Luis Buñuel estuvo siempre en contacto con la cultura, siendo habitual su asistencia a los cuatro teatros con los que contaba por aquel entonces la capital aragonesa para disfrutar de la ópera y de funciones teatrales tales como La vida es sueño, El alcalde de Zalamea o Don Álvaro y la fuerza del sino. Regresaba todos los veranos y durante semana santa a Calanda, donde también disfrutaba de espectáculos de la linterna mágica, sombras chinescas y teatrillos de cartón piedra. Sin duda, aquellos primeros años en una moderna Zaragoza de Exposición Hispano-Francesa, que aspiraba a convertirse en referencia cultural para España, marcaron ya la trayectoria de pequeño Luis que, al abandonar la infancia y atravesar la adolescencia, también comenzaba a dejar atrás los males  más profundos de un país retrógrado, dando los primeros pasos para sacudirse el polvo de sus zapatos y volar lejos, hacia la luz. En 1915, como hemos dicho, fue expulsado por los jesuitas y se matriculó en el Instituto de Enseñanza Media de Zaragoza donde entró en contacto con las obras de Rousseau, Diderot, Voltaire, Darwin o Benito Pérez Galdós. Y al fin, a los 17 años, partió a Madrid, a la Residencia de Estudiantes donde participó activamente en su cine club y entró en contacto con compañeros como Salvador Dalí, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Pepín Bello y Juan Ramón Jiménez, participando en las tertulias del Café Pombo dirigidas por Ramón Gómez de la Serna.

De izquierda a derecha: Salvador Dalí, Moreno Villa, Luis Buñuel, Federico García Lorca y José Antonio Rubio.
Sus estudios fueron desde la Ingeniería Agrónoma por influencia paterna hasta la Entomología, pasando por la facultad de Filosofía y Letras, mientras que sus intereses se dirigían al Dadaísmo, a la obra de André Bretón y por supuesto, al cine, acudiendo con frecuencia a las salas madrileñas. A partir de 1922 participa en revistas literarias que sirvieron de vehículo posteriormente a la Generación del 27, escribiendo poemas, prosas poéticas y cuentos, que más tarde iría recopilando en un proyecto editorial que tituló precisamente "Un perro andaluz" y que nunca vería la luz. En enero de 1925 asiste a una conferencia de Louis Aragon en Madrid y decide su traslado a París donde, definitivamente, entra en contacto con el surrealismo, acentuando aún más su pasión por el cine, asistiendo a cuatro proyecciones diarias. Comenzó escribiendo obras de teatro pero, tras el visionado de Las tres luces de Fritz Lang, comprende que su vida está en el cine. Sus primeros trabajos cinematográficos los realiza junto al director francés Jean Epstein y ocasionalmente como actor, en Carmen (Jacques Feyder 1926) junto a la también aragonesa Raquel Meller, o en La sirène des tropiques junto a la estrella Josephine Baker. A pesar de continuar en París, dirige el cine club de la Residencia de Estudiantes de Madrid, a petición de Ernesto Giménez Caballero, y traslada de esta manera la vanguardia y el surrealismo a España, aportando también las últimas obras literarias de estos movimientos.  En colaboración con Dalí, finalmente ultima el guión de  Un perro andaluz en 1929, estrenándose el 6 de julio de aquel mismo año en París
Quizá el fotograma más conocido en la obra de Buñuel, de Un perro andaluz


Viridiana (1961)



Elegimos "Viridiana" para nuestro cine club por representar un ejemplo perfecto de la obra de Luis Buñuel, por las vicisitudes y complicaciones sucedidas durante el rodaje y por la polémica que envolvió su censura en Italia y en España, tras ser condecorada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Además, el rodaje de "Viridiana" suponía el regreso de Luis Buñuel a España, con la productora UNINCI, y un intento falso de apertura, llevado a cabo por el régimen franquista, que terminó por cesar al Director Español de Cinematografía tras recoger el premio en Cannes y ser inmediatamente censurada la película en L'Osservatore Romano, periódico del Vaticano. El régimen franquista intentó borrar del mapa cualquier huella de la existencia de "Viridiana" pero de nuevo, el tiro les salió por la culata y hoy en día podemos disfrutar de su visionado por anécdotas que comentaremos el próximo viernes. 


Para su novela "El Artista" Joaquín Carbonell estudió a fondo el rodaje de Viridiana, telón de fondo sobre el que se desarrolla la historia de Antuán, protagonista principal de esta obra literaria. Este trabajo está unido a una pasión vital por la obra de Luis Buñuel. Joaquín Carbonell será uno de los tertulianos que comenten la película y estará acompañado por el escritor y cinéfilo Alfredo Moreno, quien, en su libro “39 estaciones: De viaje entre el cine y la vida” (Ed. Eclipsados 2011), comparando al director aragonés con Alfred Hitchcock e Ingmar Bergman apunta: “Buñuel es quizá el menos cineasta de los tres, el menos dotado técnicamente de entre todos los grandes directores, y sin embargo probablemente es el que más se ha ganado en justicia el apelativo de artista […] su cine logra trascenderse a sí mismo, se eleva más que ningún otro a una categoría diferente, propia, superior y personalísima” Sin duda, la actividad cinéfila que hoy se desarrollará en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Jaca, contribuirá a conocer algo mejor a Luis Buñuel como cineasta y como persona.

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