La resurrección de Cervantes según Arrabal lleva nombre de mujer



El pasado mes de abril de dos mil quince, Fernando Arrabal estrenaba en el Teatro Español de Madrid una obra dedicada a Miguel de Cervantes titulada "Pingüinas", una espectacular puesta en escena que incidía esencialmente en el lado femenino de la obra del universal alcalaíno y recibía una gran acogida por parte del púbico y la crítica:  "Pingüinas: el feminismo de Cervantes según Fenrando Arrabal, en la que posiblemente sea su mejor obra" (Paloma Fidalgo para It's Playtime) "Espectáculo de dimensiones múltiples e indefinibles" (Magda Ruggeri Marchetti, para Artez Blai) "Inolvidables Pingüinas" (Juan Mairena para Madrid es Teatro) "Pieza maravillosa, iniciática, barroca y confusa como la vida misma" (Javier Esteban para La Règle du Jeu) y "Fernando Arrabal: más allá del milenarismo" (María Pachón, para Maldita Cultura)

Fernando Arrabal y Raúl Herrero
 Durante el presente dos mil dieciséis se conmemora el cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes (concretamente, el 22 de abril). La editorial Libros del Innombrable, dirigida por Raúl Herrero, publica la obra "Pingüinas" en un volumen que se cierra con el brillante ensayo "Un esclavo llamado Cervantes", dos obras imprescindibles de Fernano Arrabal que estudia cómo influyeron las mujeres que rodearon la vida de Cervantes de manera determinante en todas sus obras.



Con "Pingüinas/Un esclavo llamado Cervantes", Arrabal ofrece una visión distinta y por ello novedosa e imprescindible sobre el natural universal alcalaíno, descubriendo el lado femenino de Cervantes, escudriñando cómo influyeron de manera determinante las mujeres que rodearon su vida: su madre, su abuela, sus hermanas o su hija. Todas ellas, representaron el verdadero ejemplo de vida para el escritor. Frente a una figura paterna gris, diluida y apática, fueron “sus mujeres” las que establecieron las pautas y los rasgos con los que, posteriormente, dotaría a todos los personajes femeninos que aparecen en su extensa obra. Personajes llenos de fuerza y determinación, resolutivos, que también en su propia vida, llevaron la voz cantante, encauzaron y tomaron las decisiones más importantes de la familia en una época decididamente patriarcal. El feminismo está presente y destaca en ambas obras pero Arrabal también recuerda, por ejemplo, la etapa del joven Miguel como esclavo en Argel; desmitifica y desarma la leyenda que derivó en el sobrenombre de “el manco de Lepanto”, sitúa a Cervantes en el salvaje entorno histórico que lo vio nacer y nos dice: “Cuando la intolerancia era tan salvaje como el choque entre alimañas […]¡con qué fervor caminó Miguel por besana de inmortalidad” Desde Cervantes, Arrabal visita una de las más insólitas historias de la monarquía española, con el reinado de Felipe II. Desde Cervantes, nos habla también de la Historia de España (incluso del Golpe de Estado de Tejero), de religión (la hermana monja de Cervantes, da mucho juego), de filosofía, de esclavitud, de cárcel, de destierro, de la figura paterna sucumbiendo ante la materna, circunstancias estas que también podemos encontrar en la biografía del propio Fernando Arrabal quien, precisamente desde un calabozo matritense, confiesa en un “prólogo al ocupado lector´ haber sido iluminado por la lectura de Cervantes.. 



De un lado, la espectacular puesta en escena de “Pingüinas” representa una obra de múltiples e indefinibles dimensiones, donde estas “pingüinas”, estas derviches, estas mujeres que rodearon la vida del escritor (hermanas, madre, abuela, sobrinas, hija…) ansían alcanzar la libertad y la atemporalidad de Miho (Miguel de Cervantes)  desde el presente siglo XXI, subidas en sus motos al más puro estilo “ángel del infierno”, ataviadas con vaqueros del presente y corpiños del pasado, porque “el Tiempo es una ilusión, la torre Eiffel con tacones”. En continua danza espiral, como ménades en trance dan vueltas y vueltas, coqueteando con el caos, el surrealismo, el pánico, para lograr ascender definitivamente hacia Miguel de Cervantes, resultado de esa libertad ansiada. Cervantes es femenino en esta obra más que en ninguna otra, y no solo en sus tendencias sexuales sino fundamentalmente, en su creación literaria. Tras esta pieza, Arrabal nos sorprende con “Un esclavo llamado Cervantes” que, además del profundo estudio que resulta, sin duda es un diálogo audaz entre el propio Arrabal y el maestro Cervantes, donde el autor melillense incluso adapta a su lenguaje aquel inconfundible del genio alcalaíno en un ensayo que resulta extremadamente divertido y no menos ingenioso.



Así pues, este sábado 19 de marzo, se presentará por primera vez este volumen arrabalesco y cervantino, en Jaca. El acto se celebrará a las 19,30 horas en la biblioteca del Casino Unión Jaquesa (C/ Carmen, 6) y en él participará el editor de la obra, el escritor, dramaturgo y pintor Raúl Herrero, acompañado por Marcos Callau.


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