Exposición "Contraste" en Jaca


LA MEMORIA, SU OLVIDO Y LOS ECOS DE MATHAUSEN EN UNA SOLA EXPOSICIÓN.

El Ateneo Jaqués inicia la actividad expositiva del año con una muestra que incide en el desvanecimiento de la memoria mientras avisa del peligro que entraña su olvido. La exposición titulada Contraste se inaugurará el lunes 25 de marzo a las 20 horas en la sala de exposiciones del Centro de Ocio y Juventud (C/ Escuelas Pías, 5) en un acto poético-musical que contará con la presencia de los dos artistas que componen la colección. También se ofrecerá el recitado de algunos poemas dedicados a la memoria mientras que Alicia Canguero interpretará un par de canciones, finalizando el acto con un vernissage y cata de vinos dirigida por Mercedes Falcón en colaboración con Bodega Aldahara.

"Alambrada" de Paloma Marina


Llegar caminando las espléndidas calles de una reluciente ciudad nueva y encontrar de golpe el resquebrajado muro de nuestra historia; abatido, golpeado, roto pero, por ello, más auténtico que el estridente reflejo de las nuevas farolas sobre espejeantes fachadas artificiales propias de nuestro siglo. Si en Zaragoza, la semana pasada, visitábamos la sala Lanuza, en la calle San Pablo, hallábamos la exposición Contraste, como una antítesis ante la realidad actual ya que se trataba de una muestra que llamaba a nuestra reflexión, requiriendo la meditación, fomentando el pensamiento. Ahora en Jaca y gracias al ciclo expositivo de arte del Ateneo Jaqués, Alfonso Val Ortego (Zaragoza 1960) con cuatro lienzos y Paloma Marina (Zaragoza 1975) con trece fotografías nos invitan a un universo que epata en mitad del desierto; deslumbra y perturba a la pupila que acostumbra a la sencillez. De perfecto maridaje entre pintura y fotografía, Contraste es capaz de crear un ambiente uniforme y conciso en la sala de exposiciones. De un lado, las obras del artista Val Ortego, por primera vez en Jaca, nos muestran su constante obsesión por unificar arte figurativo con abstracción, idea que lleva a su máxima expresión en el cuadro titulado “Ansia” donde el desnudo masculino, que ocupa el extremo izquierdo del lienzo, parece querer alcanzar el maremágnum de un orden caótico que está brillando en el lado opuesto, el incendio de la idea, la luz dividida de las sombras por una rígida línea que tan solo el atrevimiento de la improvisación en la pincelada libre es capaz de atravesar. El completo abstracto llega con la obra titulada “Olvido” donde paradójicamente todo el lienzo parece necesitar de la memoria en un engranaje del tiempo. Val Ortego también muestra en esta exposición su última obra, la impresionante y perturbadora “Vanitas”. Acercándonos al lienzo queremos ver una cuna iluminada en el centro del conjunto cuando, más próximos a la obra, adivinamos una cesta de fruta que guarda la vajilla, un plato donde aparece una cebolla partida, un frasco de cristal vacío y algunas cebollas más esparcidas por un improvisado bodegón que conforma la parte realista de la obra. Realismo que termina justo ahí para dar paso a la profundidad donde el artista excava en los soñado; ocres y colores otoñales pertenecientes a un pretérito muy presente, líneas entrecruzadas que conforman una pared lejana y una pequeña cruz brillando (¿quizás ardiendo de luz?) enclavada en ese imaginario muro. Por último, la primera obra que encontramos de Val Ortego en esta exposición es una vieja conocida, la titulada “Gato”, una personal invitación a la infancia y al recuerdo desvanecido. 
"Gato" de Alfonso Val Ortego

Las trece fotografías que Paloma Marina exhibe en Contraste es una puerta a la memoria histórica, una reivindicación, un aviso, una reflexión. Contrastar el espíritu puro e inocente de una niña frente al paisaje hostil de la barbarie, a veces, utilizando incluso la ironía como si de un “Juego de niños” se tratara. La infancia es la esperanza pulcramente vestida de blanco y es enfrentada a un erial diseñado para la muerte: el campo de concentración de Mathausen, un escenario donde 4500 españoles encontraron el final de sus días entre un total de 7000 compañeros. Esta galería fotográfica es un homenaje a aquellos mártires de la libertad pues su vulnerabilidad es la de esta niña, Goya, vestida de blanco. Y tampoco falta el doble homenaje al universal Francisco de Goya en obras como “Caprichos” o “Las hundidas”. Paloma Marina reivindica en esta muestra la memoria de aquellos españoles republicanos asesinados en el campo de concentración y lo hace con unas imágenes llenas de dolor donde, como un bálsamo redentor hecho luz, surge a veces la silueta diluida, a veces el claro y conciso retrato de su hija Goya, como una protagonista accidental que habla de paz y nos representa a todos. “Olvido II” o “La alambrada” subrayan la advertencia, el recuerdo de un pasado indigno sobre el que no debiera edificarse ningún sistema político. No repetir la historia parece ser la consigna con la que todo el visitante de la exposición abandona la exposición. No dejen de visitar la sala de exposiciones del Centro de Ocio y Juventud de Jaca si quieren disfrutar de una verdadera muestra de arte. Contraste se puede visitar hasta el próximo 30 de marzo, en horario matinal de 10 a 12 y vespertino de 19 a 21 horas.

Artículo publicado en El Pirineo Aragonés 
el 22 de marzo de 2019 



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